Pásate al MODO AHORRO

Garbiñe Aranburu, que tomó el relevo de Ainhoa Etxaide al frente de LAB y comparte mandato ahora con Igor Arroyo, es la cabeza visible del giro progresivo que está protagonizando el sindicato de la izquierda abertzale. Esta semana se han producido dos pasos relevantes en ese camino como ha sido el anuncio de su regreso al Consejo Económico y Social (CES) de Euskadi, donde pide volver a tener designados representantes, y su participación activa en el desbloqueo de un sector clave como es el Metal de Álava. En un momento crucial para los salarios con la inflación por las nubes, la negociación colectiva vasca empieza a coger velocidad y en algunos de esos acuerdos LAB está siendo un agente importante. La central abertzale sigue marcando distancias con ELA aunque ha ido de la mano con su socio histórico en conflictos clave como han sido el de Mercedes o el del Puerto de Bilbao. De momento sigue lejos la posibilidad de que LAB pueda sentarse en el diálogo social al máximo nivel con el Gobierno vasco, la patronal y CCOO y UGT.

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