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El Eurogrupo intentará hoy aprobar por fin el Mecanismo de Estabilidad

La reforma del tratado del MEDE prevé darle más poder en los futuros rescates y la vigilancia de los países así como mejorar las líneas de crédito precautorias que puede conceder.

Pascal Donohoe, presidente del Eurogrupo. /Efe
Pascal Donohoe, presidente del Eurogrupo. /Efe

Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona intentarán llegar este lunes 30 de noviembre a un acuerdo definitivo para poner en marcha la reforma del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) -el fondo de rescate de la eurozona- y el cortafuegos del Fondo de Resolución Bancaria, que quedaron pendientes hace un año.

Los países de la eurozona lograron en diciembre de 2019 un acuerdo de principio sobre ambos puntos, pero las dudas de Italia sobre la reforma impidieron entonces dar luz verde para firmarlo y la llegada de la pandemia de coronavirus poco después los relegó a un segundo plano. El objetivo es que en su reunión telemática todos los ministros den el visto bueno para firmar el acuerdo, previsiblemente en enero, de modo que se ratifique después a nivel nacional y la reforma del MEDE entre en vigor en 2021.

Esto debería permitir, a su vez, que el cortafuegos del fondo de resolución esté en marcha en enero de 2022, dos años antes de lo previsto, según explicó un alto cargo europeo, que se mostró "razonablemente optimista" sobre las posibilidades de lograrlo.


Reforzar el MEDE

La reforma del tratado del MEDE, establecido a raíz de la crisis financiera para ayudar a los países en problemas, prevé darle más poder en los futuros rescates y la vigilancia de los países, así como mejorar las líneas de crédito precautorias que puede conceder. Introduce, además, las cláusulas de acción colectiva con cláusulas de agregación simple (CAC en jerga financiera) en las emisiones de bonos soberanos a partir de 2022, lo que en la práctica facilita que los acreedores asuman quitas si hay que reestructurar la deuda.

Este punto agitó el debate político en Italia, donde algunos partidos argumentaron que la medida aumentaría los costes de la deuda soberana del país, lo que impidió que Roma apoyase la reforma en 2019. Fuentes europeas esperan que, un año después, esté en disposición de hacerlo.


Completar el Fondo de Resolución


La segunda pata del acuerdo es el cortafuegos para el Fondo Único de Resolución bancaria (FUR), que es una "hucha" creada en 2016 que se alimenta con contribuciones de la banca para poder financiar, llegado el caso, la resolución de bancos europeos en problemas, y el cortafuegos sería una red de seguridad extra por si se queda sin dinero.

El acuerdo prevé que el MEDE se encargue de proporcionar este cortafuegos en forma de créditos y que pueda estar en marcha antes de 2024, la fecha prevista inicialmente, si para finales de 2020 se han hecho progresos suficientes en la reducción de los riesgos bancarios. Esta es una condición fundamental de los países más ortodoxos, como Alemania, Países Bajos o Finlandia, y los ministros tendrán sobre la mesa un informe que da cuenta de esta reducción.

Subida de los préstamos fallidos


Los préstamos fallidos habían caído al 3 % en la eurozona en junio de 2019 (frente al 6 % de 2016), según la Autoridad Bancaria Europea, pero el momento de la decisión llega con la perspectiva de que la pandemia haga que vuelvan a subir. Sin embargo, el acuerdo que el presidente del Eurogrupo, Paschal Donohoe, quiere cerrar este lunes busca, más que responder a nuevos retos, mostrar que Europa es capaz de completar los mecanismos de prevención en los que lleva años trabajando.

Por otro lado, los ministros abordarán con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, el informe del Fondo sobre la situación económica en la eurozona, así como los últimos informes de supervisión de los rescates a España, Portugal, Irlanda y Chipre, aunque no se espera debate al respecto.

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