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El Gobierno vasco considera "inasumible" la propuesta de Madrid para transferir el IMV

La vicelehendakari Idoia Mendia y la consejera Olatz Garamendi se plantan ante la propuesta del Ministerio de un traspaso a medias, que convierte Lanbide en una "mera ventanilla"

La consejera de Autogobierno, Olatz Garamendi, y el ministro de Política Territorial, Miquel Iceta / EP
La consejera de Autogobierno, Olatz Garamendi, y el ministro de Política Territorial, Miquel Iceta / EP

El Gobierno vasco considera "inasumible" la propuesta del Ministerio de Seguridad Social para traspasar a Euskadi el Ingreso Mínimo Vital (IMV), ya que en su opinión recorta las funciones a asumir y no traspasa los medios humanos, materiales y económicos necesarios para materializar la transferencia. La vicelehendakari y consejera de Empleo del Gobierno vasco, Idoia Mendia, ha considerado "inasumible" el planteamiento porque convierte a Lanbide en una "mera ventanilla" ya que pretende que la decisión sobre quién lo cobra y la realización de los pagos quedaría en manos del Ministerio.

El departamento de Gobernanza Pública y Autogobierno,  que es el encargado de realizar directamente la negociación con el Gobierno central y que dirige Olatz Garamendi,  ha sido también muy duro en su criticas con la propuesta de Madrid que considera  “mercancía averiada”,  de "dudosa legalidad" y lesivo para los intereses de Euskadi. 

Tanto Mendia como Garamendi consideran que desde el punto de vista del autogobierno no puede aceptarse la propuesta que, en esencia, pretende alargar prácticamente la situación actual, en la que el IMV se tramita en Lanbide pero corresponde al Gobierno central la decisión sobre quién recibe el IMV y el pago en sí.  Es decir, el Estado se "retiene la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, en contra de lo que dispone el Estatuto de Gernika, en su artículo 18.2.", señalan desde el departamento que dirige Garamendi, cuando "la única vía legal para asignar funciones y servicios a una comunidad autónoma es la figura de la transferencia".

Aceptar la propuesta en los términos en los que pretende el Ministerio "coloca al Ejecutivo vasco en una relación de dependencia jerárquica respecto del Gobierno español y abre la puerta a que pueda ser inspeccionado y fiscalizado por el Estado", critican.

Hay que tener en cuenta que el Gobierno vasco tiene ya avanzado un proyecto de Ley de Reforma de RGI y de Lanbide, que contempla la transferencia completa del IMV en Euskadi y lo integra en las prestaciones vascas y lo tiene en cuenta como un elemento que podría aliviar de cierto modo el gasto que supone la Renta de Garantía de Ingresos. 

El Ministro Miquel Iceta ya ha manifestado en alguna ocasión que no es previsible que la transferencia del IMV esté aprobada antes de otoño, y ya parece claro que no será solo debido a las cuestiones técnicas, ya que habrá que limar muchas aristas entre ambas administraciones, aunque como ha recordado Garamendi. el pasado mes de marzo Iceta se comprometió públicamente a que el traspaso sería completo, sin recortar funciones ni servicios, tampoco la parte económica. Es decir, "que Euskadi asumiría todo el proceso de principio a fin, y tramitaría, autorizaría y concedería la prestación".

El Ejecutivo vasco ha criticado que la transferencia del IMV debería estar materializada desde octubre de 2020, según el calendario acordado entre los dos gobiernos y lo recogido en la Disposición Adicional 5ª del Real Decreto Ley 20/2020 por el que se establece el IMV. También ha insistido en que, durante todos estos meses de negociación, ha quedado claro que este traspaso es clave y que solo se aceptará una propuesta integral. En ningún caso aprobará la transferencia en estas condiciones, ya que sería aceptar “mercancía averiada”. Es una interpretación incoherente respecto al concepto de transferencia y disconforme respecto del sistema del Concierto Económico.

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